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Agrodosa
Domingo 19 de Agosto del 2018

En el país no había condiciones para el éxito de la expedición del 14 de junio

La expedición del 14 de junio de 1959 contra el dictador Rafael Leónidas Trujillo no logró el éxito esperado porque estuvieron ausentes las condiciones objetivas y subjetivas que sí existieron en la revolución que desalojó del poder al tirano Fulgencio Batista, en Cuba.

La evaluación es del cubano Delio Gómez Ochoa, la única persona actualmente con vida de quienes sobrevivieron de la expedición integrada por 198 combatientes que llegaron por Constanza, Maimón y Estero Hondo, hecho del cual hoy se cumplen 59 años.

 

Al hacer una comparación entre la gesta de 1959 con la revolución que desalojó del poder al dictador Fulgencio Batista en Cuba, encabezada por Fidel Castro, el excomandante considera que aunque los combatientes hubieran desembarcado juntos y se hubiesen podido establecer los tres focos guerrilleros que tenían contemplados, comoquiera no habría cambiado el resultado que tuvo la expedición del 14 de Junio.

“No había condiciones subjetivas en el pueblo dominicano, su mente estaba en otra cosa. Trujillo había puesto en blanco la mente de los dominicanos, y era Dios y Trujillo”, indicó Gómez Ochoa, quien asegura que el sátrapa tuvo la habilidad de usar la religiosidad del pueblo dominicano para tratar de que se identificara con su régimen dictatorial.

Lamentó también que gran parte de la iglesia se plegara a ese recurso que empleó el tirano, a tal punto que en muchas casas se colocaron letreros que decían “En esta casa mandan Dios y Trujillo”.

El excombatiente precisó  que la expedición cubana, al igual que la dominicana, también fue dispersada y en un principio prácticamente aniquilada, pero lograron reagruparse y emprender luego una guerra que desalojó del poder a la tiranía de Batista.

Recuerda que cuando Fidel se encontró con su hermano Raúl Castro días después del desembarco del yate Granma con 82 combatientes, éste se quedó perplejo porque en lugar de saludarlo le preguntó cuántos hombres y armas traía consigo, a lo que le respondió que cinco.

“Tú traes cinco y dos que tengo yo son siete, con eso ganamos la guerra”, recuerda Gómez Ochoa que le dijo Fidel a Raúl, quien sólo atinó a decir “mi hermano se volvió loco”.

Refiere que cinco días después se unió Juan Almeida Bosque con otros ocho combatientes y así fue creciendo el ejército rebelde que finalmente entró triunfante en La Habana, Cuba, el 1 de enero de 1959.

Sin embargo, Gómez Ochoa entiende que aunque la expedición del 14 de Junio no logró el éxito esperado en el momento, luego se convirtió en la chispa que encendió la oposición contra la tiranía trujillista.

Llamó a luchar para hacer realidad el programa mínimo de gobierno que elaboraron los expedicionarios del 14 de Junio, a fin de garantizar mejores condiciones de vida para el pueblo dominicano.

Gómez Ochoa abogó, además, por la educación de los jóvenes en valores y la necesidad de motivarlos para que incursionen en la política.

Entiende que Trujillo desapareció físicamente, pero ha quedado incrustado en la mente de muchos que le siguieron en el ejercicio del poder, a lo que atribuye que una parte de la juventud añore el retorno de un régimen similar, especialmente por el desconocimiento de lo que significó esa tiranía para República Dominicana.

“Algunos ansían volver al trujillismo, porque piensan que endureciendo las leyes o los métodos se solucionan los problemas del país, y en este país lo hay que luchar es por un Estado organizado, y eso comienza con la actitud de las personas en la familia y continúa con su actitud en la sociedad”, afirmó el excombatiente cubano, a quien le fue otorgada la nacionalidad dominicana en forma privilegiada en 1997.

“Vine y no vencí”, exclama sobre lo que considera su único cargo de conciencia, 59 años después de la expedición en la que llegó al país para desalojar del poder a Trujillo.

Cree que un triunfo en ese momento, hubiese posibilitado la instauración de un gobierno con la participación del pueblo dominicano, incluidos los inconformes con ese método de lucha.

Un primer grupo de 54 expedicionarios llegó a territorio dominicano por el aeropuerto de Constanza, el domingo 14 de junio de 1959, a bordo del avión C-46 Curtiss, comandados por Enrique Jimenes Moya y Gómez Ochoa.

El resto de los combatientes desembarcó por Maimón y Estero Hondo, el 20 de junio, en las lanchas “Carmen Elsa” y “La Tinima”.

De los expedicionarios que partieron desde el campamento Mil Cumbres, en Cuba, solo sobrevivieron Gómez Ochoa, Gonzalo Almonte Pacheco, Mayobanex Vargas, Francisco Medardo Germán, Poncio Pou Saleta y el adolescente Pablito Mirabal.