El acueducto fue diseñado durante el gobierno de excelentísimo Dr. Joaquín Balaguer en la década de 1970 y entregado en el 1976, con una vida útil estimada de apenas 20 años y su ampliación comenzó a estudiarse desde 1993, mientras la demanda de agua ha aumentado un 60 % en el 2026 y las pérdidas alcanzan los 181 litros por segundo, sin embargo, hoy parece que toda la factura histórica de falta de agua tiene un solo destinatario y culpable nada más y nada menos que Julio Lizardo (El Logan), subdirector nacional de INAPA.
San Francisco de Macorís/José Valdez parece que
algunos ciudadanos encontraron al responsable perfecto para exigir con relación
a la crisis del agua potable y el malvado el ineficiente el culpable de todos es
Julio César Lizardo Gómez, subdirector nacional del Instituto Nacional de Aguas
Potables y Alcantarillados (INAPA). Cada vez que una persona abre una llave de
agua menciona su nombre como si el problema hubiera comenzado el día que asumió
sus responsabilidades institucionales.
Pero los documentos y la realidad cuentan otra
historia. Una historia bastante más larga, con unas infraestructuras
envejecidas, ampliaciones que llevan décadas esperando, un crecimiento poblacional
desmedido sin planificación una y deficiencias acumuladas de todos los
gobiernos durante las distintas administraciones desde el 1970.
Que los ciudadanos reclamemos agua es completamente
legítimo. Nadie tiene que agradecer que le llegue un servicio que necesita y
que constituye una obligación del Estado. Julio Lizardo tiene que dar
explicaciones solamente por su gestión y trabajar para que el suministro mejore
dentro de sus posibilidades.
Pero la realidad es y creemos que no parece justo como
lo es pretender que cargue él solo como Jesucristo una cruz que no es su culpa
y que la misma que comenzó a construirse mucho antes de su llegada e mas mucho antes
del el ser profesional político y funcionario.
Un acueducto
que nació en los años setenta
Para entender la dimensión del problema hay que
regresar varias décadas el propio INAPA reconoce, en el pliego de condiciones
de la licitación para la ampliación del acueducto, que el sistema original de
San Francisco de Macorís fue construido en la década de 1970.
Aquella infraestructura operaba originalmente por
gravedad desde la presa de Rincón hasta la planta potabilizadora de Cenoví.
Contaba con una planta de tratamiento de 450 litros por segundo y una red de
conducción y distribución diseñada para las necesidades de aquella época.
Pero hay un dato todavía más revelador: en 1993 se
realizaron estudios y levantamientos topográficos para diseñar la
rehabilitación y ampliación del sistema, incluyendo la incorporación de la
planta de Mata Larga, nuevas líneas de conducción y una mayor capacidad de
tratamiento.
Es decir, hace más de tres décadas ya se reconocía la
necesidad de transformar la infraestructura.
El acueducto múltiple inaugurado en octubre de 2006
representó una inversión importante para la ciudad y permitió ampliar
considerablemente el abastecimiento. Sin embargo, el crecimiento de la
población continuó presionando una infraestructura que también necesitaba
mantenimiento y nuevas inversiones.
¡Y ahora resulta que toda esa historia tiene que
explicarla Julio o ¿De
verdad es Julio Lizardo el culpable de todo esto o simplemente le quieren
cobrar una factura de agua que tiene décadas de atrasosolamente a el
Las cifras que
explican por qué el agua no alcanza
El Plan Municipal de Desarrollo 2025-2028 ofrece datos
que permiten dimensionar el problema.
Según ese documento, la demanda de agua potable en San
Francisco de Macorís ha aumentado un 60 %.
La producción estimada del sistema ronda los 788.33
litros por segundo, pero las pérdidas por averías y desperdicio representan
aproximadamente un 23 %.
Estamos hablando de 181.31 litros por segundo que se
pierden antes de llegar adecuadamente a los usuarios.
Para ponerlo en perspectiva, esa cantidad representa
más de 15.6 millones de litros de agua al día.
El mismo documento reconoce que, debido a la demanda,
ha sido necesario llenar los depósitos una o dos veces al día y sectorizar el
suministro para procurar una distribución más equitativa.
Estos números no son una opinión de Julio Lizardo ni
una excusa elaborada para justificar las dificultades actuales. Son cifras
contenidas en el diagnóstico oficial del municipio.
Por tanto, cuando se discute la crisis del agua, hay
que hablar de una demanda que creció un 60 %, de una producción limitada y de
pérdidas superiores a 181 litros por segundo.
Esos datos todos fueron obtenidos del El Plan
Municipal de Desarrollo 2025-2028 entonces tenemos preguntar ¿De verdad alguien puede pretender que
semejante problema se resuelva simplemente buscando un solo funcionario a quien responsabilizar?
La ciudad cambió, pero las necesidades de agua calles parqueos también se multiplicaron
San Francisco de Macorís ya no es aquella ciudad de
hace cuarenta o cincuenta años que eran cuatros calles como se decia hay un
crecimiento sobre todo de los sectores residenciales, las nuevas
urbanizaciones, las torres de apartamentos y los proyectos inmobiliarios han
transformado considerablemente el pueblo.
Cada edificio representa nuevas familias, nuevos
hogares y mayor demanda de agua potable el crecimiento de la ciudad es una
señal de desarrollo económico, pero también implica mayores exigencias de las
principales necesidades de más agua
El problema no se explica solamente por las averías de
una bomba o una tubería o un tiempo de sequía. Hay una combinación de
infraestructura antigua, pérdidas de producción, aumento de la demanda y
necesidades de ampliación que vienen acumulándose durante años y sobre todo muchas
conexiones ilegales.
Julio
Lizardo carga con una crisis de décadas que no provocó y ahora busca saldar una
deuda de RD$3,699 millones
El 9 de julio de 2026,
el director ejecutivo de INAPA, Wellington Arnaud, encabezó el acto de inicio
de la ampliación del acueducto, con una inversión de RD$3,699,521,760.69 para
beneficiar a más de 285,200 habitantes el proyecto anunciado contemplara una
nueva planta en Cenoví, la rehabilitación de Mata Larga, más de 120 kilómetros
de líneas de tubos de conducción, 290 kilómetros de redes de distribución y
18,000 acometidas urbanas en pocas palabas romper a Macorís por las cuatros esquinas.
Pero el acto también
tuvo su capítulo el cual mencionamos para que todo el mundo se recuerde muy bien de ese día por que fue donde Odilín
Morel grito la frase célebre Tu Eres La Diputada y yo soy La Mujer del Pueblo a
a
la diputada Yani Ventura que protagonizaron un encontronazo por un asiento en
la mesa principal realmente todo por una silla el día del primer picazo y dicho
conflicto realmente somo más que la noticia de que tendríamos un nuevo
acueducto en nuestro pueblo.
Julio
Lizardo no puede cargar solo con la cruz de una crisis del agua que lleva
décadas
«La práctica aquí es la
de descargar en el Presidente de la República la responsabilidad de todo lo
malo que se hace en el Gobierno», expresó el DR. Joaquín Balaguer en su
discurso de toma de posesión del 16 de agosto de 1970.
Más de cinco décadas
después, aquella reflexión conserva vigencia en la discusión y el análisis
sobre la crisis del agua en San Francisco de Macorís y realmente Julio Lizardo
no puede cargar solo con la cruz de un problema que lleva décadas creciendo.
La crisis no nació con
la llegada de (El Logan) a INAPA, aunque hoy le corresponda asumir su cuota de
responsabilidad y trabajar para encontrar soluciones y sobre todo aguantar
callado como los hombres porque hay ser justos también significa reconocer las
responsabilidades heredadas y las culpas de quienes tuvieron la oportunidad de
evitar que el problema llegara a esta dimensión al pasar los años.
La historia también
debe reconocer a quienes buscan saldar la deuda
Quizás el mayor dilema
de esta historia y sabemos que por decirlo también recibiremos muchas criticas
sobre todo de quienes tuvieron la oportunidad de hacer algo y no lo hicieron y es
que Julio Lizardo, es a quien hoy muchos señalan y cuestionan y hasta maldicen
en medio de la emergencia provocada por la falta de agua
Pero la verdad es que el
(El Logan), es también uno de los principales protagonistas de la búsqueda de
una solución a esta crisis histórica porque hay que contar la historia
completa. El acueducto original de San Francisco de Macorís fue construido en
1976, durante el gobierno del doctor Joaquín Balaguer, con una vida útil
estimada de 20 años.
Su vida útil se cumplió
en 1996 según lo que dijo el propio Balaguer pero durante el gobierno de Leonel
Fernández, la ciudad recibió un nuevo Acueducto Múltiple, inaugurado el 12 de
octubre de 2006 con una inversión trascendental que permitió renovar y ampliar
la infraestructura de abastecimiento. Sin embargo, dos décadas después, el
crecimiento de la ciudad y las limitaciones acumuladas vuelven a colocar el servicio
de agua potable entre sus principales desafíos.
Y es precisamente en ese
escenario donde, durante la gestión de Julio Lizardo, quedará registrado en la
historia que, junto al presidente Luis Abinader y al director ejecutivo de
INAPA, Wellington Arnaud, se gestionó una inversión de RD$3,699 millones para
enfrentar una deuda de infraestructura que San Francisco de Macorís arrastra
desde hace generaciones.
No se trata de
desconocer las responsabilidades que le corresponden por su función actual, ni
de pedir que se le aplauda por una obra que todavía debe demostrar sus
resultados y que se haga. Se trata de reconocer también su participación en la
búsqueda de los recursos para enfrentar un problema que no nació con él y que
tampoco puede resolverse de la noche a la mañana.
Los problemas de décadas
no se borran con discursos ni se resuelven buscando un solo culpable ni quemando
gomas ni criticando. Cuando el agua en un futuro no muy lejano llegue con
regularidad a los hogares, serán los resultados los que hablen. Y quizás quien
hoy recibe buena parte de las críticas termine siendo recordado por todos ustedes
también por haber contribuido en una solución para más de 50 años.
La historia debe ser
justa que se recuerde a quienes dejaron crecer la deuda, a quienes tuvieron la
oportunidad de enfrentarla y no lo hicieron, a quienes realizaron inversiones
importantes y, también, a quienes finalmente asumieron el desafío de seguir
buscando una solución. Porque la cruz de una crisis que lleva medio siglo no
puede descansar sobre los hombros de un solo hombre digo es a mi entender Y cuando se escriba la historia del agua en
San Francisco de Macorís, no bastará con recordar quién recibió las críticas
habrá que recordar quiénes hicieron algo para que, finalmente, el agua llegara
a los hogares.
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